Permaneciendo en Obediencia
Hay un libro en el antiguo testamento que implícitamente nos enseña sobre el permanecer en obediencia, entendiendo que debemos hacer lo correcto por encima de lo que es bueno. Este libro es el de Rut. Rut era una moabita que va a Belén junto con su suegra, después que su esposo, su cuñado y su suegro murieran; Nohemí (quien nació este pueblo) le dice a ella y a su otra nuera (Orfa) que lo mejor es que ellas se regresen a su casa y puedan conseguir unos nuevos esposos, para que así puedan tener una nueva vida y familia, Orfa acepta esta buena propuesta, pero Rut decide permanecer con su suegra, aún sabiendo lo difícil de la situación que era para una mujer en ese tiempo no tener un hombre. (Ya que las mujeres no podían trabajar).
Al llegar a Belén, Rut le pide a su suegra que le dé permiso para ir a recoger las sobras que los trabajadores dejaban en los campos, Nohemí acepta y Rut se va, para su sorpresa, cae en gracia delante del dueño del campo y este le reconoce (aún siendo extranjera), el gran acto de amor al permanecer junto a su suegra, y no solo eso, sino en lo poco que podía hacer llevarle de comer.
La historia continua y nos dice que Nohemí le encarga a Rut que se coloque su mejor ropa y que se acueste a los pies de Booz buscando su favor, ya que para este momento, su suegra sabía que este era el pariente más cercano que podía redimir el apellido de su esposo y así continuar con su legado, una vez más este hombre reconoce el valor y los actos de bondad, fidelidad, obediencia y amor que hace Rut por su suegra, que este acepta redimirla. Finalmente después de un requerimiento público (porque Booz sabía que había otro pariente aún más cercano) Booz y Rut se pueden casar y tienen un hijo que sería nada más y nada menos que el abuelo de David, y ya sabemos quién fue David para Dios.
Un breve resumen de esta historia nos muestra como la obediencia en el permanecer y hacer lo correcto por encima de lo bueno nos muestra como trae grandes recompensas, cada decisión que tomamos al escoger a Dios por encima de cualquier otra cosa, tarde o temprano trae los mejores resultados.
Rut nunca se imaginó que al decidir quedarse con su suegra, y obedecerla estaría siendo parte del linaje de Jesús nuestro Salvador. Rut sabía que lo bueno para ella una mujer joven y viuda era buscar un hombre joven como ella y formar una familia, pero ella decidió permanecer fiel a su suegra y esa decisión hace que hasta el día de hoy, se pueda reconocer y tener como ejemplo de las grandes maravillas que puede hacer Dios con nuestras vidas, si nos determinamos a permanecer fiel en en su obediencia.


Comentarios
Publicar un comentario