Jonás Cap.3 Estudio Mi Carácter
En el capítulo 1 vimos cómo la falta de carácter de Jonás, lo llevó a hacer lo contrario, ocasionando que se despertara una fuerte tormenta que terminaría con una tripulación convertida a Dios, y a un Jonás siendo tragado por un gran pez. En el segundo capítulo, vemos el arrepentimiento de las acciones realizadas a causa de la desobediencia transforma su carácter y comienza a agradecer por una nueva oportunidad.
Esta vez en el capítulo 3 vemos un carácter transformado, a Jonás le es permitido escuchar nuevamente la voz de Dios, diciéndole lo mismo de la vez pasada; y algo que tenemos que tener en cuenta es que los planes de Dios para con nosotros no cambian, aunque nosotros si queramos hacerlo, porque tal como lo dice su palabra en Números 23:19 NTV “Dios no es un hombre; por lo tanto no miente. Él no es humano; por lo tanto no cambia de parecer”. Jonás debía hacer lo que Dios le había pedido, una vez cambiado su carácter estaba “listo” para poder cumplir con el mandato, recordemos que había salido del pez, literal estaba volviendo a vivir.
Jonás ya en la ciudad de Nínive habla al pueblo y estos le creen sin vacilar, y nos preguntamos ¿Cómo es posible esto si era un pueblo tan rebelde? y es solo el poder de Dios que pudo hacer, que ellos reconocieran su error y lograran un arrepentimiento de inmediato. Y aquí quiero que nos detengamos un poco, porque Dios nos enseña otra forma de poder transformar nuestro carácter sin la necesidad de pasar por terribles procesos, como quizás ya lo hemos pasado o como fué el caso de Jonás. Cuando Dios permite que otras personas nos aconsejen ellos lo hacen porque muestran el amor que Dios tiene para con nosotros, y así como los habitantes de Nínive, de la misma forma, nosotros debemos aprender cuando otros nos digan o nos sugieran ciertas cosas. O quizás también podamos ver o escuchar la voz de Dios por medio de una prédica o de una alabanza, o un video y es cuando tomamos la decisión de decir hasta aquí, ya basta de hacer lo que no le agrada a Dios.
Continuando con el relato, aun cuando en el capítulo 1 nos dice que esta ciudad era un pueblo rebelde, vemos que sabían lo que era bueno y lo que no, porque una vez Jonás les dice que dentro de 40 días la ciudad sería destruida Vs. 4, ellos tomaron acciones, es decir, se arrepintieron de sus pecados y comenzaron a hacer las cosas conforme a la Ley que estaba en esos tiempos, es decir, cambiaron sus vestiduras y entraron en ayuno. Comprendiendo lo mal que estaban haciendo deciden ser RADICALES y cambiar totalmente, y esto es importante ser radicales con eso que nos hace daño, con eso que nos lastima. Dios nos ama tanto que siempre busca la forma que le podamos escuchar y recordar el verdadero valor que tenemos, que es ser su hijo.
Al recordar esto y el gran sacrificio que hizo por nosotros podemos determinarnos a seguir adelante con Él y avanzar, y es en esa determinación donde podemos cambiar nuestro carácter, vemos como Dios se complació en que ellos reconocieron de su error y se arrepintieron y así Dios pudo cambiar de opinión y no ser destruidos. Así también Dios lo puede hacer contigo y conmigo.



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