¿En Dónde estás?

    Hace muchos años 520 aC (para ser exacta) el profeta Hageo le habla a Zorobabel, a Josué y a todo el pueblo que había regresado a Jerusalén, con un mensaje que el Señor de los Ejércitos le había enviado, y este era el siguiente: “¡Consideren bien sus caminos! (Hageo 1:5 NBLA); esto se lo decía porque Dios sabía que el pueblo postergó muchas veces la reconstrucción de su templo, porque ellos decían que no había llegado el tiempo. Sin embargo a causa de esto el pueblo sufrío varias consecuencias como:

  • Sembraban mucho pero recogían poco
  • Comían pero no quedaban satisfechos
  • Bebían y quedaban con sed
  • Se vestían pero nadie se calentaba
  • Recibían sueldo en una bolsa rota (expresión literaria)

    Si analizamos esta pequeña porción de la historia, el gran problema del pueblo era su falta de organización, no falta de tiempo, ¿Por qué este análisis?, porque basada en Hageo 1:2 “el pueblo dice que no ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del Señor sea reedificada” y si seguimos leyendo un poco más el Señor les responde ¿Por qué viven ustedes en casas lujosas mientras que mi casa permanece en ruinas? Hageo 1:4 NTV, claramente podemos observar que tiempo si tenían pero que lo estaban organizando mal, ya que para el pueblo la prioridad eran sus templos personales y no el de Dios.

    Hoy en día el mundo nos quiere engañar y podemos llegar a caer a la falta de tiempo, o mejor dicho falta de organización descuidando así lo verdaderamente importante. En el tiempo del profeta Hageo el templo era esa estructura física donde muchos se reunían para adorar y alabar a Dios, hoy en día nosotros seguimos siendo ese pueblo de Dios, solo que ahora los templos son nuestros cuerpos (1Co 3:16, 6:19). Lo importante en nuestra vida siempre será Dios, y por tener tan importancia debe ser siempre lo primero en nuestro diario vivir.

    Según lo anterior como podrías responder la siguiente pregunta: ¿En dónde estás hoy en día?, siendo abrumada por el mundo y su infinidades de cosas que debemos hacer, pero que al final del día solo nos quedan consecuencias que como las que vivió el pueblo hace muchos años atrás, o viviendo una vida organizada como nos dice Mateo 6:33Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa y Él les dará todo lo que necesiten”.

    
Que cada mañana al despertar tus primeros minutos del día sean para Dios y no para el celular, o para ver quién te envió un whatsaap, o mucho peor revisar el correo electrónico, y que durante el día tu obediciencia se incline a la voz de Dios y no a la del mundo. Si por alguna razón al leer esto te das cuenta que sufres de alguna consecuencia como las que se mencionaron al principio, es un buen momento para orar y hablar con Dios, pedirle perdón por las veces que le fallaste y dejaste que otra actividad, el afán o cualquier otra cosa tomara su primer lugar.

Vive cada día disfrutando de las maravillas que Dios te regala, disfruta de su amor, de su presencia, de ese gozo que solo Él nos puede llenar, y recuerda lo más importante en tu vida siempre será Dios nuestro Señor, teniéndolo a Él lo tenemos todo.

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